El 80% de las pequeñas y medianas empresas no están preparadas o les falta confianza para gestionar la volatilidad de la moneda, esto afecta a los negocios porque no tienen certeza del dinero que pueden llegar a recibir o gastar en operaciones que impliquen al tipo de cambio.
Las pequeñas empresas ven en la exportación una oportunidad de crecimiento, pues les permite llegar a más clientes; sin embargo, la volatilidad monetaria y el no poder aceptar pagos en diversas monedas puede convertirse en una complicación.
“La volatilidad en el tipo de cambio es uno de los mayores impactos y puntos de incertidumbre o detractores para que estas compañías internacionalicen su negocio.
PyMEs carecen de aceptación de tarjetas multi-moneda
El estudio también informó que el 60% de estas PyMEs carece de herramientas financieras internacionales, pues no esperan tener en un futuro cercano herramientas de conversión de monedas en tiempo real, capacidad de aceptar pagos en sus sitios web o soluciones de nómina para múltiples países.
De hecho, el 76% carece de tarjetas multi-moneda para pagar bienes y servicios, y el 69% no puede pagar a empleados y colaboradores en múltiples países.
A pesar del volumen creciente de los pagos internacionales, las PyMEs siguen enfrentando desafíos significativos en los pagos globales. Los principales tres desafíos para tener un comercio internacional son: las tasas de cambio, los fees por transferencias y los tiempos lentos de las transacciones”.
Algunas de las formas en que las PyMEs han logrado romper estas barreras es con las plataformas de marketplace, que ofrecen grandes plataformas de logística; sin embargo, los pequeños negocios requieren de un aliado en el país de llegada si quieren contactar a un proveedor o aumentar sus ventas, pues ello permitirá que la empresa trabaje como local.


